Cosas que ocurren con la hipo según el orden de aparición (en mi caso, que cambia según la persona):

-Temblor de manos: estás torpe. Las cosas pueden resbalar de los dedos, cuesta coger objetos pequeños de encima de una mesa... como un elefante en una cacharrería, vamos.

-Hambre: el cuerpo quiere azúcar para recuperar la normalidad, y la forma más sencilla es así: comer.

-Calor: Empieza a molestar la ropa sin motivo alguno. Sobra el jersei, sobra la bufanda, sobra hasta la camiseta... hace calor aunque los demás, que están locos, se estén pelando de frío.

-Sudor: Como un pollo. En un momento, a la vez que aumenta el calor, empiezan a sudar las axilas (a que soy fisna?), se empapa la ropa, y en un plis parece que hayas corrido una maratón, sudas, más que como un pollo, como un verdadero cerdo.

-Mala leche: sí, y no es porque yo personalmente tengo muy mala ostia de por sí, sinó que la agresividad sale al notar el cuerpo que está en peligro.

-Temblor en general: te tiemblan hasta las uñas de los dedos. Tiemblan las piernas, la espalda, parece que te hayan metido en la casa de los terremotos de humor amarillo. Has de sentarte si no quieres dar con las cachas en el suelo.

-Respiración forzada: jadeas como un perro, o como si hubieras corrido una maratón en sprint, que cuadra muy bien con la sudoración y el calor.

-Mareo-desorientación: "¿Qué está pasando?" se podría decir que dicen las neuronas a gritos, y aunque realmente sabes qué ocurre, parece que tu sentido común ha salido a dar un paseo justo cuando más lo necesitas. En mi caso, llegué a tene delante de los morros mini-zumos, azúcar y galletas y no sabía qué debía hacer con ellos.

Mi bajón más fuerte hasta ahora ha sido a 27,y tenía todos los síntomas. Realmente me noté al borde de la inconsciencia, y me asusté bastante. Me alegro de que la reacción del ninio y de los compañeros de piso fue rápida y efectiva: en un momento tenía delante de mí medio vaso de cocacola, un zumo abierto y dos terrones de azúcar. Tardé un poco en recuperarme, pero luego ya pude cenar tranquila con la glucemia a 65....

Todos estos son síntomas de una hipoglicema, algo muy temido por los diabéticos (¡aunque puede darle a cualquier no-diabético también!) porque en cuanto avanza este estado, más probabilidades hay de caer en un coma hipoglicémico.

La progresión de la hipoglicemia es relativamente sencilla: no hay azúcar en la sangre, o hay poco y cada vez menos.

Las neuronas son unas células que se alimentan básicamente de glucosa, apenas pueden utilizar otras fuentes de energía, y cuando el azúcar falta ellas sufren. Para evitar esta situación que pondría en peligro uno de los grandes centros funcionales del cuerpo, el organismo manda a toda la caballería para ponernos en alerta. Mediante la segregación de adrenalina, se nos da un coscorrón para avisar que queda muy poco azúcar en sangre, y que le metamos más. Este aviso se manifiesta con los síntomas descritos más arriba.

Si nos damos cuenta pronto, sólo hay que comprobar que es un bajón de azúcar mediante una medición y arreglar la situación con azúcares de absorción ultra-rápida: azucar refinado, zumo, pastillas de glucosa, fanta o cocacola.... y en pocos minutos la situación se resuelve. No hay que "aprovechar" esta situación para comer bombones, nata, caramelos u otros alimentos no recomendados en la dieta diabética ya que su alto contenido en grasas hace que el azúcar que contienen se absorva mucho más lentamente y no funcionan para solucionar la hipoglicemia. Lo mejor son el azúcar y los zumos, u otros específicos para esta situación, como los chicles de glucosa (venta en farmacias).

Si la situación no se resolviera pronto, el cuerpo desencadena un fallo de sistema y para ahorrar energía hace como el ordenador: se apaga. Caes redondo e inconsciente, y ahí hay que actuar rápidamente. En otro post ya expliqué el funcionamiento y uso del glucagón, así que no hace falta repetirlo. Los que estén con el diabético han de conocerlo, así como mantenterse serenos en una situación de emergencia, y tener claro que si lo inyectan bien, todo volverá a la normalidad en pocos minutos. Es más importante pensar en eso que en la urgencia de la actuación, así los nervios no jugarán una mala pasada. Mis compañeros de piso saben dónde está, y les enseñé cómo usarlo, y en qué situación. Además, en el estuche escribí con permanente el teléfono de las ambulancias (que con los nervios se puede olvidar) así como el del hospital y el del novio.

Uno de los grandes temores es tener una hipoglucemia durante el sueño... y es normal que asuste...si ya estás dormido, ¿cómo te das cuenta de que caes en la inconsciencia por el bajón?

Me tranquilizó hablar con un diabético "veterano" que me explicó que él suele despertar, con hambre, y se tomaba un zumito y todo arreglado: otra vez a dormir. Y tiene lógica.

Cuando por la noche nos despierta un ruido fuerte, y luego nos cuesta conciliarel sueño otra vez, es por culpa de la segregación de adrenalina por el susto. El cuerpo reacciona por si hay que salir por patas, y hasta que esta adrenalina ha dejado de actuar no volvemos a dormirnos.

Con la hipoglucemia ocurre lo mismo. Se desencadenan los acontecimientos que provocan la segregación de la adrenalina, y eso nos despierta para que arreglemos el problema antes de dormirnos otra vez. Así que a dormir tranquilos.

Aquí tengo que añadir la información que me ha facilitado David de Sant Cugat (muchas gracias):

Cierto es que la adrenalina sule despertar al diabético/a cuando este duerme. Pero no sucede siempre. ¿Y eso por qué? Cuando el cuerpo detecta falta de glucosa en sangre, pone en marcha todos los mecanismos citados por mixol, pero como el organismo ya está durmiendo, a veces, muchos de ellos no son perceptibles por el diabético.

Lo que sucede es que aparecen pequeñas convulsiones, como si de un hipo muy fuerte se tratara. Si la frecuencia de esas convulsiones es muy elevada, es urgente que la persona que esté con ella le haga estirarse, porque en segundos le vendrá un ataque (muy parecido a la epilepsia). El ataque dura unos 20 segundos.
A continuación hay que poner al diabético de lado, pues está insconsciente y no debe tragarse la saliva o mucosidades. Ir a la nevera a por glucagón. Inyectarlo sin miramientos, siguiendo al pie de la letra las instrucciones del envase. En unos 2/3 minutos el diabético despierta. Entonces se ha de tomar Coca-cola, miel, zumos, etc... Se despertrá desorientado, con amnesia temporal, que durará unos 20 minutos, luego recordará todo hasta el momento del ataque.
Si las convulsiones no tienen una frecuencia muy alta, directamente la Coca-cola, los zumos o la miel solucionarán la bajada de azúcar.
Esto que he explicado sucede con muy poca frecuencia, pero puede pasar. Es importante que las personas del entorno estén al corriente.

No sabía nada de esto, pero como él dice, es algo infrecuente. Lo más importante, en caso de duda, es hacerse una prueba antes de acostarse, si está a 100 más o menos, la cosa va bien. :)

Uno de los problemas de los bajones es el alcohol: baja mucho el azúcar, y con la tontería del sistema nervioso es más difícil notarlo. Si una o dos horas después de tomarlo, la glucemia está "normal", nos podemos ir a dormir tranquilos, si está baja, mejor arreglarlo con algun HC lento (pan, cereal, leche...) en poca cantidad y sin inyección de insulina. Si nos queremos ir a dormir porque llevamos el cebollazo y estamos rendidos, lo mejor es asegurarse el tanto y tomar HC lento para que no venga la hipoglucemia mientras dormimos "la mona". A mi el pan me va de fábula, aunque siempre es mejor esperar una hora o algo más para decidir que podemos meternos en cama tranquilos.

Hoy tenía ganas de escribir, aunque reciba pocas visitas, pero después de tantas cosas habladas esta tarde en el curso, me he dado cuenta de que había muchas cosas que no había explicado aquí.