No tengo ni idea de cómo funcionan las otras insulinas (NPH, Humulog o algo así... ) pero sí sé cómo funcionan las insulinas ultrarrápidas (como apidra, de pinchazo por comida) y lenta (como lantus, de una vez al día).

Ahí va el gráfico chapucero hecho con paintbrush hace un rato:

La insulina rápida (línea roja) tiene poco tiempo de vida, unas 4 horas, siendo su momento de máxima incidencia a las dos horas de la inyección. Es este momento es importante no hacer ejercicio físico intenso a menos que hayamos tenido la precaución de comer algo antes de hacer el ejercicio o ponernos menos insulina rápida para la misma comida de siempre.

Esta insulina determinará la glucosa en sangre de después de comer, que mediremos a las dos horas haciéndola coincidir con la máxima "potencia" de la rápida. A partir de ese nivel, el nivel de glucosa ha de ser más alto que antes de comer, pero no superar los 180mg/dL, y para un control PERFECTO (utopía?) ha de ser menor de 140mg/dL. Si fuera demasiado bajo (70-80-90....), es que nos hemos pasado de rápida y antes de la siguiente comida seguro que tenemos una hipo. Si es más alta de 180mg/dL, tendremos que aumentar la cantidad una o dos dosis de rápida para que sea mejor la próxima vez.

La cantidad de insulina rápida es la más variable. Nos podremos una cantidad u otra según la actividad física que haremos después de comer (dentro de las siguientes 4 horas), la cantidad de HC que ingeriremos en la comida, según la complexión física (la gente más obesa necesita más cantidad de insulina), según la hora del día.... hay que hacer un perfil para poder conseguir las proporciones adecuadas y es cuestión de paciencia. Además, puede ir cambiando según las épocas, así que hay que hacer controles después de las comidas de vez en cuando para saber si la pauta de dosis que seguimos no ha "caducado".

Ahora viene la madre del cordero: la insulina lenta. Esta és la que decidirá cómo estaremos durante el día, así que es muy importante tener bien calculada la dosis que necesitaremos.

Esta insulina tiene una vida en el cuerpo de unas 20 horas, con una acción constante durante ese tiempo. Sirve para todos aquellos procesos metabólicos que necesitan de la insulina (sirve para más cosas que para almacenar la glucosa en el hígado), y, además, hace que vaya bajando poco a poco el nivel de glucosa en sangre durante las horas en que no comemos. Así que hay que ir con cuidado con ella, ya que un exceso inyectado durante la noche puede hacer que tengamos una hipoglucemia nocturna y ni nos enteremos. Yo me la pongo por la noche, no sé muy bien cómo debe funcionar con quien se la pone por la mañana, pero creo que es parecido.

Si me pongo demasiada insulina lenta, al día siguiente puedo tener las glucemias post-comida muy bien, pero antes de la siguiente comida seguro que tengo una hipoglucemia o llegaré muy justa (con niveles de 60...) ya que la insulina lenta sigue actuando cuando la rápida ya se ha "gastado". Esto no es bueno (maaal). :P

Si nos ponemos muy poca, nos levantaremos con el azúcar algo (más de 100) y antes de cada comida también lo estará, ya que se mantendrá la cantidad de glucosa en sangre que había después de comer, ya que no había insulina que la fuera bajando lentamente. Hay que aprender a diferenciar el porqué de las variaciones de glucemia, si son por culpa de la lenta o de la rápida.

Para determinar una adecuada dosis de lenta, (si se pone por la noche) es muy útil hacer un control por la mañana, mejor si coincide con el desayuno, para ver cómo nos levantamos.

Glucemia matinal

Si la glucemia es de más de 100 (101 no cuenta...) es que hay demasiada poca, y durante el día haremos un abuso de la rápida para contrarrestarlo (maaal).

Si nos levantamos a menos de 70 o 80, es demasiado poco, y si no desayunamos pronto tendremos una hipo o si no picamos entre horas entre comida y comida también la tendremos durante el día. Hay demasiada lantus y no podemos estar con el "ay" de la hipo a cada momento. Somos diabéticos, no masocas. (maaaal).

Lo adecuado para realizar cambios de dosis de lantus es moverla una o dos dosis como mucho y observar durante dos o tres días seguidos la glucemia de recién levantados. Cuando sea de 80-90, (habiendo comido y insulinizado de rápida correctamente), habremos encontrado nuestra dosis de lantus. :) Y esta no es tan variable como la rápida, y si no está bien ajustada lo notaremos enseguida con lo dicho en los párrafos anteriores.

Bueno... espero haber sido de ayuda con todo esto de las insulinas. Es un poco palo aprendérselo, pero es como ir en bici, en cuanto le pillas el truco, ya está. :)