Es lo que pasa cuando una se confía, y además peca de novata.
Este domingo fui a una cursa: Entre Ponts en Roda de Ter (al ladín de Vic). Como es un pueblo pequeño y la carrerita era de 5km, pensé que sería una cursa popular, de esas fáciles que son como un entreno pero fuera de tu zona. Y bueno... pallá que fuimos mi padre y yo. Campeones, oé.
Condiciones:
al acostarme la noche anterior: 176 --- 7 de insulina basal y a dormir.
al levantarme: 187
Desayuno: (7.30 de la mañana) una bolsa de palitos con queso mientras conducía, 6 de insulina rápida. Llegamos a Vic y yo a 300. Re-desayuno (9h): crusán de chocolate y café con leche, quedan 90 minutos para la carrera. 10 de apidra para compensar los 300, o no salgo a correr tan alta.
10.30 Momento de la cursa: 125. He estado calentando al trote 20 minutos aprox. Considero que ha bajado muy rápido desde el re-desayuno, hace 90 minutos, por si acaso me como una barrita de muesli (congelada) y un azucarillo.
10.45 Llevo trotando 10 minutos apenas, me noto rara, no puedo más. Me mido: 86. Me cago. Si sigue bajando, en 5 minutos estaré en hipoglucemia. Me paro, un azucarillo pal body.
Mientras calentábamos, mi padre me dijo "aquí hay gente muy preparada....". Y yo, dando un vistazo alrededor, también lo había visto. Mucho entrenado, gemelos de acero, ni un rechonchete pueblerino con ganas de "vamos a correr"..... El canguelo fue in-crescendo a medida que veía que yo calentaba y jadeaba, ellos corrían y fresquitos como rosas.
A media carrera, además de eso del azúcar bajo, mi cuerpo no podía correr. No sé qué me pasó. Me ahogaba, las piernas no corrían como yo les decía que hicieran, me fue adelantando todo el mundo y al final me quedé con mi trote cochinero detrás de todo. Obv, cuando me medí, vi que me había bajado tanto (aún con el muesli y el azucarillo pre-cursa), que no quise tentar la mala suerte y me retiré de la competición.
Me dio mucha rabia hacer esto, además de vergüenza y lo considero una colleja de las buenas por confiarme. Últimamente, como todos hemos notado, hace frío. Y eso desarrolla una pereza interior de esas gordas, gordas. Gorda como me he puesto yo estos últimos dos meses, que apenas he salido, cada día con una excusa más rebuscada.
Luego hable con una chica, cuyo padre es corredor de esos pros (los que calientan sin acabar jadeando) y me dijo que "Entre Ponts" es una carrera con mucha solera, que van muchos pros, y que no es para novatillos. Aaaahhhh!!!
Y que la próxima vez le pregunte antes para que no me vuelva a pasar esto. xD
Así que, tras la colleja, hoy empiezo un programa de entrenamiento, sin excusas. 3 días por semana, 3 entrenamientos diferentes:
1.Distancia: empiezo por 6km. Da igual el tiempo, da igual el ritmo (mientras no sea paseando....), pero hay que completarlos. Medio km más cada semana.
2.Tiempo. 4,5km, a ver cuánto tardo. Cuando llegue a hacerlo en media hora, aumentar medio km más.
3.Mantenimiento: es decir, lo que me apetezca. O hago unos 5km con cambios de ritmo, o subida/bajada con el paseo Valldaura, que hace pendiente, o simplemente hago unos 5km al trote sin matarme a hacer cosas raras. Eso ya buscaré por internet que puedo ir haciendo...
Además, empiezo también entrenamiento cruzado : gimnasio, si tengo alguno cerca de casa que no sea el herón, bicicleta, etc. Mis músculos necesitan desarrollarse más para poder seguir el ritmo de carrera durante más tiempo.
Y bueno... ayer me sentía fatal, hoy estoy algo más animada. Se me pasó por la cabeza el "pues ya no corro más" y decidí que no. Que mi reto ahora es llegar el año que viene a Roda de Ter y, si no hacer un buen tiempo, como mínimo acabar la cursa estando en la cabeza-medio de la cursa en sí. He dicho!
Por cierto, mi padre, todo un campeón. Acabó la carrera enterita, no sabemos qué tiempo hizo (ni lo miró, xD) y sin lesionarse ni nada como él temía. :) Es un megacrack!!!

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